lunes, 6 de junio de 2011


EL SUICIDIO PERUANO
por Gabriel Astengo
¡No! no es el titulo de un articulo impresionista, ni siquiera pesimista, es solo la triste realidad. La gran mayoria del pueblo peruano, por muy pequeño margen, acaba de asesinar su propio sistema democratico. Sera una muerte lenta y dolorosa, pero segura. Han sido unas elecciones relativamente ...limpias y con muy pocos incidentes desagradables. Los peruanos se pronunciaron voluntariamente y lamentablemente han sucumbido a los "cantos de sirena" de un enajenante populismo castro-chavista, preconizado por su discipulo peruano mas aventajado, el ex-golpista fascistoide, Ollanta Humala.

¿Quien o quienes son los culpables de este desenlace?

Hay varios culpables, entre ellos, la falta de una legislacion continental que sancione y limite las posibilidades de un golpista de postularse a la presidencia de un pais determinado, la ignorancia y el resentimiento de una masa indigena expoliada y humillada por siglos, la corrupcion rampante dentro de los anteriores gobiernos electos democraticamente, el inmenso abismo economico entre los sectores mas humildes del pueblo y las clases mas privilegiadas del pais, la carencia total de escrupulos en intelectuales, que como Mario Vargas Llosa, pesaron mas el rencor y el odio contra un candidato presidencial, que el amor a su propio pueblo, la inconsistencia politica de un ex-candidato, que como Alejandro Toledo, despues de no lograr salir electo en la primera vuelta de los comicios, opto con una irresponsabilidad sorprendente, "romper lanzas" a favor de un ex-golpista fraticida, la polarizacion del espectro politico entre derechas e izquierdas, sin un centro poderoso o al menos confiable para los electores. Todos estos, son solo algunos de los tantos factores que arrastraron al pueblo peruano a este suicidio colectivo y que sirvieron de "caldo de cultivo" al triunfo de la opcion de los anti-democraticos historicos.

Nadie escarmienta por cabeza ajena, dice un viejo refran, no importa que los cubanos libres hayamos "predicado en el desierto" a nuestros hermanos latinoamericanos, cumplimos con nuestras conciencias y eso es lo mas importante. Ahi esta de muestra simple el caso venezolano, nos creian paranoicos, y hasta el dia de hoy, el castro-chavismo lleva varios años desgobernando a ese pais ante la inoperancia de una oposicion acefala e incapaz. Parece ser que cada pais debe de pagar por si mismo su cuota de sangre, sudor y lagrimas ante este tipo de sistemas totalitarios, para tener plena conciencia de la desgracia en la que cayeron. De nada valieron nuestras advertencias. Lo terrible es que al despertar esos pueblos del "sueño idilico", el costo seria sumamente alto para sacudirse ya las cadenas. Asi, que ni modo amigos, tocarian a estos pueblos pagar su "karma" o sus propios errores.

Esta experiencia no es nada nueva, sobran los casos de los que llegan al poder por via democratica y despues del triunfo la asesinan, desde ese mismo poder. El ejemplo mas clasico Adolfo Hitler, en la culta y milenaria Alemania.

No pasara mucho tiempo en oir las denuncias de las violaciones a los derechos humanos, las justificaciones de que "yo no lo sabia", las restricciones a la economia, la division de las familias y el exodo de miles de peruanos.

Esas peliculas repetidas llevamos viendolas los cubanos hace mas de 52 años. Solo nos queda decir, aunque parezca cruel: "el que guisa su carne ¡¡que se la coma con papas!! Buen provecho. (Articulo de Gabriel Astengo).

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