lunes, 4 de octubre de 2010

LA ESTRATEGIA COMUNICACIONAL O COMO GANAR HABIENDO PERDIDO

Viviana Padelin

El 28 de junio de 2009, mientras Honduras le anunciaba al mundo su heroica liberación del comunismo del siglo XXI, en Argentina, el matrimonio presidencial Kirchner perdía su hasta entonces mayoría parlamentaria en manos de la oposición.

A las 6 de la tarde, hora del cierre de los comicios, los medios anunciaban los resultados del “boca de urna”: “GANO KIRCHNER”. Poca sorpresa para quienes ya conocían no sólo algunas maniobras poco transparentes con las que Cristina Kirchner resultó Presidente en 2007, sumado esto a la cosecha de votos cautivos sembrados con asistencialismo y “planes sociales”.

La oposición, fragmentada, convocó a cuidar los votos hasta el final del conteo pese a los anuncios de los medios y la lógica sensación de derrota de la oposición.

Obviamente, a esto apuntó el oficialismo: proclamarse ganador sin conteo, instalar en los medios su victoria, desalentar a sus contrincantes esperando que esa certidumbre mediática haga retroceder a sus enemigos y quizá, manipular datos o cambiar las urnas.

Nada de esto ocurrió: a las 10 de la noche los verdaderos resultados de las urnas eran otros: ganó la oposición. Como es habitual en todas las elecciones del mundo: el perdedor reconoce su derrota y posteriormente el ganador festeja: una vez más nada de esto ocurrió.

Los vencedores desconcertados y a la espera de la alocución de Kirchner, ensayaron un tímido festejo. No hubo gente en las calles como es habitual en Buenos Aires: ni bocinazos, ni Plaza de Mayo, ni Obelisco.

Mientras tanto, en el bunker de Kirchner, todo era desolación: sólo unos pocos jóvenes del grupo de choque “La Cámpora” entonaban la marcha peronista con la expectativa que el líder de la derrota entregara nuevos resultados.

Lulla, Kirchner y Chávez, líderes del Foro de Sao Paulo

Pasaron más de 8 horas desde el cierre de los comicios y a las 2:30 de la madrugada (idénticas horas al proceso electoral del 26S) , Kirchner se dirigió su auditorio: “Nos ganaron por poco” , “ Vieron que no hubo fraude?”, “Vamos a profundizar el modelo”, “Estamos trabajando para el 2011”.

A esas horas de la madrugada, Kirchner logró su objetivo: neutralizar la victoria del adversario, evitar el titular de los medios internacionales con un “PERDIÓ KIRCHNER” y las imágenes de los festejos opositores transmitidos por la CNN.

Igual a Chávez el domingo pasado: la batalla mediática resultó un empate; pero la caída ya había comenzado.

Octubre de 2010

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